Antes de que la palabra viral se emplease para describir fenómenos de gran alcance en redes, Arctic Monkeys lo fueron sin saberlo. Como tantos otros conjuntos de rock primerizos y entusiastas, la banda de Sheffield (Yorkshire del Sur, Reino Unido) formada en 2002 siguió la estrategia común en la época: tocar en bares, grabar maquetas y dárselas a quien pillasen, sin un plan específico. Poco a poco, cuando el cantante Alex Turner y los suyos apenas superaban la mayoría de edad, se fueron encontrando extrañamente llenos los locales donde actuaban, con desconocidos coreando al dedillo Fake Tales Of San Francisco o When The Sun Goes Down. “El otro día alguien nos dijo: ‘He mirado vuestro perfil en MySpace’. Yo no tenía ni idea de lo que era MySpace”, explicaba Matt Helders, batería, a Prefix Magazine. “No sabemos ni siquiera cómo subir canciones a internet”.
